La poda es lo que evita que el árbol termine en tala.
Muchos de los árboles que se bajan se podían haber quedado. Se cargaron de un lado, nadie les sacó las ramas secas, y un invierno lluvioso acabó de decidirlo.
Quitarle peso a la copa hace dos cosas a la vez: el árbol deja de tirar cosas sobre lo que tiene debajo, y deja de recargarse en la mitad de sí mismo que ya venía forzada.
También es la mitad barata de este oficio, por mucho, y esa es la razón honesta para preguntar por poda antes de preguntar por tala.
¿Una rama, o toda la copa?
Describe qué está colgando sobre qué, y de ahí partimos.